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PC para edición de vídeo 2018: Guía de compra

22/06/2017
Software de edición de video

La edición de vídeo, especialmente si se trabaja con altas configuraciones, necesita de un ordenador potente. Más incluso que para otras tareas también exigentes como jugar en alta calidad. Por eso, y para no descubrir al poco tiempo que nuestro equipo se ha quedado corto, es importante elegir cuidadosamente todos los componentes y asegurarnos de que nos hacemos con el mejor PC para edición de vídeo posible.

También es esencial saber bien dónde invertir nuestro dinero, con el fin de que no gastemos más de la cuenta en aspectos que para esta labor pueden ser secundarios.

Si estás buscando ordenador para editar vídeo, en esta guía te mostraremos los aspectos más importantes que debe cumplir un equipo para rendir bien en estas tareas. Y posteriormente encontrarás configuraciones sugeridas divididas por presupuesto. De esta forma, podrás elegir la que mejor te convenga según tu nivel de exigencia y tu presupuesto: aficionado, entusiasta o profesional.

Nota: El precio de las configuraciones es solamente orientativo, ya que el importe de los componentes fluctúa continuamente y está sujeto a ofertas, disponibilidad, demanda, etcétera.

Cómo montar un PC para editar vídeo

Un ordenador cuyo principal uso vaya a ser el montaje de vídeos debe tener unas características que lo diferencian de otros equipos enfocados a otros menesteres, como puede ser el gaming o la ofimática, por ejemplo.

A continuación vamos a ver cómo elegir los mejores componentes para que nuestro PC se adapte a la perfección a esta actividad.

Procesador

El procesador o CPU es la parte más determinante de un PC de este tipo. En cualquier otro ordenador esta elección es también esencial, pero su importancia puede ser secundaria frente a la tarjeta gráfica, como es el caso de los ordenadores para jugar.

Aquí, en cambio, la calidad del procesador determinará lo potente y rápido que será tu equipo a la hora de editar.

No obstante, en esta norma cabe una excepción, y es que la importancia del procesador depende en buena medida del software o programa de edición que vayamos a utilizar. Y es que, mientras la mayoría de ellos, como Adobe Premiere Pro, Sony Vegas Pro o After Effects efectivamente exigen mas potencia a la CPU, hay otros como el DaVinci Resolve cuyo funcionamiento recae más sobre la tarjeta gráfica.

En esta guía nos ceñiremos al primer caso, ya que, como hemos dicho, es la regla dominante, pero si en tu caso vas a usar DaVinci Resolve, siempre puedes modificar las configuraciones y hacerte con un procesador más modesto y una tarjeta gráfica más potente.

Sony Vegas ProA la hora de elegir CPU, lo mejor es optar por un modelo que tenga cuantos más núcleos mejor, y si es posible también tecnología hyper-threading, es decir, que cada núcleo físico esté dividido en dos núcleos virtuales o hilos, que pueden trabajar de forma paralela.

El número de núcleos más común es cuatro, por lo que debemos tratar de hacernos con un procesador con una cantidad mayor: los hay desde 6 hasta 16, aunque con uno de 6 será suficiente para un uso no profesional.

AMD ha sido en los últimos años el referente de los procesadores multi-núcleo, y esa posición se ha visto reforzada con el lanzamiento de los Ryzen 5 y Ryzen 7. Por eso, creemos que es la mejor opción para nuestro equipo frente a los modelos de Intel, y concretamente sus series Intel Core i5 y Intel Core i7. Estos, si bien cuentan con un excelente rendimiento en cada núcleo individual, para tareas de edición están ligeramente por detrás de los AMD.

El segundo factor más importante que debemos tener en cuenta es la velocidad de frecuencia, medida en GHz. A partir de los 3,7 GHz ya se puede considerar una buena cifra.

Algunos modelos soportan overclocking, es decir, la práctica que elevar su frecuencia para que funcionen a una velocidad mayor de la que traen por defecto.

De nuevo aquí los Ryzen toman ventaja, ya que todos ellos están desbloqueados, algo que podemos aprovechar para ganar en torno a un 10% de rendimiento extra. En los modelos de Intel, en cambio, debes buscar los que luzcan una ‘k’ al final de su nombre, como es el caso del i5-8600k o el i7-8700k. E incluso en ese caso sera necesario comprar una placa base más cara y un buen disipador, por lo que el precio final del equipo será notablemente superior a uno basado en AMD.

Tarjeta gráfica

La tarjeta gráfica es otro componente importante en nuestras configuraciones, aunque como hemos visto, será el procesador el que se lleve la parte más generosa de nuestro presupuesto.

A la hora de elegir tarjeta, debemos prestar atención a la arquitectura de cálculo que incorpore cada modelo. En este sentido, las tarjetas de Nvidia parten con cierta ventaja sobre las AMD , ya que usan el procesamiento en paralelo CUDA, del que se benefician muchos software.

Por parte de AMD encontramos el protocolo OpenCL, que funciona de forma similar, aunque los programas suelen mostrar un mayor rendimiento cuando trabajan con CUDA.

Memoria RAM

La memoria RAM es el tercer elemento en importancia a la hora de armar un PC para trabajar con vídeos. Aunque la memoria que elijamos no jugará un papel fundamental en el rendimiento de nuestro sistema, al menos sí que debemos asegurarnos de que sea compatible con nuestra placa base y nuestro procesador. Si optamos por los componentes más modernos, la memoria RAM deberá ser de tipo DDR4.

En cuanto a la capacidad, tampoco determinará el rendimiento de nuestro ordenador, siempre que no se quede pequeña. ¿Y cuánto es eso? Pues lo mínimo que debemos tener son 8 GB, y en función del tamaño y resolución de los vídeos con los que vayamos a trabajar, pueden ser 16 GB o 32 GB.

Una última recomendación es que compres los módulos de memoria en packs de dos o cuatro, pero nunca optes por módulos individuales. Esto es porque la RAM funciona mejor en Dual-Channel o en Quad-Channel. Es decir, que si vamos a instalar 16 GB de memoria, es mejor comprar dos sticks de 8 GB cada uno (comprados de forma conjunta, con las mismas especificaciones) que uno sólo de 16 GB.

 

Mejores configuraciones de ordenadores para edición de vídeo

PC para edición de video casual: 750 euros

Con este equipo podrás editar de forma rápida y fluida en Full HD, aunque también soporta resoluciones mayores, incluso 4K (claro que la respuesta en este caso no será tan buena y tendrás que armarte de más paciencia).

Hemos elegido el procesador AMD Ryzen 5 2600, uno de los mejores procesadores disponibles a día de hoy, ya que se beneficia de sus múltiples núcleos (6 núcleos y 12 hilos) para renderizar de forma rápida. Si prefieres Intel, el Core i5-8600 tampoco es mala opción, pero a igual precio, nuestra recomendación es que te quedes con la CPU de AMD.

En cuanto a la tarjeta gráfica, para este presupuesto la mejor opción es la Nvidia GTX 1050, dotada de 2 GB de GDDR5 y 640 núcleos CUDA.

También hemos dotado a este PC con un buen SSD, algo imprescindible para editar video, y 8 GB de RAM.

 

PC para edición de vídeo entusiasta: 1.200 euros

El ordenador que ocupa el segundo escalón nos permitirá editar de forma entusiasta o incluso profesional, aunque no tanto en altas resoluciones como 4K.

Para el procesador, nos hemos decantado por el AMD Ryzen 7 2700, que nos otorga dos núcleos más, haciendo un total de 8 núcleos y 16 hilos.

Además, admite un overcloking bastante decente sin necesidad de forzar mucho el equipo, con el que podemos obtener un rendimiento prácticamente similar al Ryzen 7 1700x.

También hemos subido algunos peldaños en la elección de la tarjeta gráfica, y en esta ocasión vamos con una Nvidia GTX 1060. Si sólo vas a usar el ordenador para montar videos, la versión de 3 GB es más que suficiente, pero si además vas a jugar, nuestra recomendación es que vayas por el modelo de 6 GB, ya que la diferencia de precio no es tan decisiva.

Hay otras opciones igualmente válidas en el lado de Radeon, como la RX 570 y la RX 580, pero actualmente son muy difíciles de conseguir a un precio decente, por lo que preferimos descartarlas.

 

PC para edición de vídeo profesional: 2.000 euros

Por último, tenemos a nuestro caballo de batallas para la edición en vídeo. Un equipo que podemos usar de forma profesional, gracias al procesador Ryzen 2700x, que nos facilitará velocidades de vértigo (más aún si hacemos overcloking).

Como tarjeta gráfica tenemos la Nvidia GTX 1070, que nos ayudará a trabajar en altas resoluciones, a lo que hay que añadir 32 GB de memoria RAM, 512 GB de SSD y un disco duro interno de 2TB. Es posible que a estos niveles necesites más capacidad de disco, debido al gran tamaño que ocupan los videos en alta resolución, por lo que siempre puedes optar por un disco mayor, como de 4 TB, o por comprar un disco externo cuando lo necesites.

Conclusión

Comprar un PC para editar vídeos puede ser caro, ya que requiere de un procesador potente y, especialmente, que muestre un gran desempeño en tareas multinúcleo. Sin embargo, si no lo vas a usar de forma profesional, sino para hacer algún montaje de vez en cuando, o incluso para tus vídeos de Youtube, entonces no es necesario gastarse una fortuna.

Simplemente debes recordar estas tres reglas: invierte en un buen procesador más que en una tarjeta gráfica cara, sé generoso con la cantidad de memoria RAM, y como para cualquier otro ordenador, busca siempre el equilibrio. De nada sirve un PC muy potente si tienes una fuente de alimentación que deje de funcionar al poco tiempo, o un monitor que no sea capaz de reproducir las resoluciones con las que vayas a trabajar.

Soy periodista, traductor especializado en nuevas tecnologías y un apasionado del gaming y el mundo del hardware. Intento cada día ayudar a mis lectores a elegir los mejores componentes para sus ordenadores.